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Las semillas fotodependientes producen plantas de marihuana que florecen dependiendo de la cantidad de horas de luz y oscuridad que reciben (fotoperiodo).

Las variedades fotodependientes comienzan a florecer dependiendo de las horas de luz y oscuridad que reciben. En este grupo se encuentran todas las genéticas, feminizadas o regulares, que solíamos cultivar hasta la llegada de las genéticas autoflorecientes. Estas genéticas en exterior florecen en una determinada época del año, cuando las horas de luz se recortan y aumentan las horas de oscuridad, al final del verano y durante el otoño. En interior, con luz artificial, se suelen florecer suministrando un fotoperiodo de 12 horas de luz y 12 de oscuridad.

La inmensa mayoría de las variedades de marihuana son fotodependientes, el inicio de la floración se desencadena con la llegada de los días cortos y noches largas, es el fotoperiodo el que regula y determina el inicio de la floración.

 

De la misma forma que las semillas autoflorecientes tienen algunas ventajas sobre las semillas fotodependientes, las semillas fotodependientes también tienen algunas ventajas sobre las semillas autoflorecientes, vamos a exponeros las principales de estas ventajas:

  • Conservación de Plantas Madre: Una de las principales ventajas de las semillas fotodependientes es la posibilidad de conservar, de forma indefinida, clones de cualquier planta especial que hayamos encontrado. Esto se realiza normalmente manteniendo los clones con luz artificial con un fotoperiodo de 18h de luz y 6 de oscuridad. Con este fotoperiodo las plantas se mantienen en estado vegetativo sin entrar nunca en floración y son utilizadas para extraer clones de ellas.

  • Propagación Vegetativa: Estas plantas fotodependientes podemos multiplicarlas en nuestro jardín sacando esquejes de nuestra planta de semilla o de nuestra planta madre.

  • Control de la altura, envergadura y producción: manteniendo las plantas fotodependientes con un fotoperiodo de crecimiento vegetativo el tiempo necesario para alcanzar la altura que deseemos, podemos controlar la altura y envergadura de las plantas para conseguir plantas de gran tamaño y altas producciones de cogollos. Esto nos permite en exterior, con muy pocas plantas, nuestro auto abastecimiento anual de hierba. De la misma forma, controlando el fotoperiodo para inducir la floración sin apenas crecimiento conseguiremos el efecto contrario, plantas pequeñas, discretas y con un rápido ciclo vital. Para planificar la altura deseada tendremos que tener en cuenta que, dependiendo de la variedad, las plantas pueden desde duplicar hasta cuadruplicar la altura que tenían al principio de la floración o desde que iniciamos el cambio del fotoperiodo en interior.